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Desde el Cerro de La Grilla
por Agapito Treviño | 28-01-2009

CIERTAMENTE HUMBERTO Cervantes Vega anda detrás de una candidatura para diputado…
¡Pero no es para él!, sino para otro Humberto Cervantes, es decir “El Cachorro”.

POR ESO ES QUE NADA tonto, el viejo lobo de mar se lanzó en contra del barco insignia, es decir, Rogelio Cerda.
Digo yo…

SI DON HUMBERTO DE VERAS quisiera ser candidato a diputado federal, ¿qué caranchos tiene que hacer en un distrito ubicado allá donde se le perdió el cuchillo a Tarzán?
El único interés es que vaya e incomode a Rogelio Cerda, y que para aplacarlo, le entreguen la diputación local a “El Cachorro”.

¿SERÁ QUE LOGRE DOBLAR a Don Bigotes?
¿Será que pueda conseguir las cosas como siempre lo hace?

EN OTROS MENESTERES déjeme decirle que en el PANAL ya andan pensando en otra alianza…
Les decía ayer que al PRI, o mejor dicho, a Don Bigotes, no le desacomoda en nadita, es más, le cuadra bastante la posibilidad de que se logre la alianza.

DE ESA MANERA, EL TRICOLOR podría asegurar algunas posiciones que se perdieron en el 2006 por culpa de la participación del PANAL por la libre.
Y del lado del PANAL, a quien se le cuecen las habas para que se logre la alianza es a Jorge Santiago.

EL HOMBRE QUE NO SE CANSA DE perder, quiere ir otra vez por Santa Catarina, pues ya perdió una vez como candidato del PRI… ya perdió como candidato del PANAL…
Ahora le falta perder como candidato de una alianza.

NOMÁS QUE DÉJEME DECIRLE, que si don Jorge no logra que se haga la alianza, entonces no se lanza como candidato a la Alcaldía…
En tal caso buscaría una diputación local, para asegurar el chivo por otros tres añitos.

ENTRE PANISTAS, LAS REUNIONES semanales que tienen lugar en el CEN, ya nada más buscan el objetivo de considerar difunta la alianza.
¿Por qué no lo hacen público?

SIMPLEMENTE PORQUE SIRVE de entretenimiento, mientras se le dan los últimos toques a la convocatoria y al ungimiento de Fernando Elizondo Barragán como candidato.
El sueño dorado es que salgan todos a un lado de Gazú, con manita doblada o con chuchuluco guardado…

¡Pero que salgan!