
El túnel en el Cerro de la Silla ha tomado un respiro anunciado, y por lo menos en los próximos 15 días será objeto de un profundo estudio a cargo de expertos en materia urbana.
Y a todo esto se ha llegado luego de una acalorada sesión en el Congreso del Estado, cuya Comisión Cuarta de Hacienda recibió el caso.
El debate ha terminado cuando Álvaro Flores Palomo, diputado priísta, se levanta furioso y se retira, tras alegar que es muy burda la forma en que el PAN se obstina y consigue acabar con el proyecto del Arco Vial Sureste.
Le sigue Blanca Nelly Sandoval, legisladora del PANAL, quien igual, considera que se han pisoteado leyes y procedimientos para tumbar el proyecto vial.
En lo más candente de las discusiones, Ranulfo Martínez provoca que los ojos se abran desmesuradamente, cuando descalifica a la Universidad Autónoma de Nuevo León, como entidad que pudiera realizar un peritaje del proyecto para determinar si es viable o no.
Suben las voces, la estridencia provoca una sonrisa en Ranulfo, quien aguarda que baje el nivel para explicarse…
“La UANL… y aquí tengo el estudio, realizó algunos trabajos técnicos para el organismo encargado del Arco Vial, por lo tanto, no me refiero a que no sea apta… me refiero a que caería en un conflicto de intereses.
“Por eso es que yo creo, deben buscarse otras instituciones”, apunta.
No faltan los que entienden que Ranulfo acusa de oscuras alianzas a la UANL y al Gobierno… o de que no considera tampoco al Tec de Monterrey como posible organismo.
“El Tec cabe perfectamente en el punto”, aclara Ranulfo, pero ya no lo dejan que se escuche…
La sesión termina con la determinación de que habrá expertos que estudien el trazo, mientras la Comisión realiza una revisión de la viabilidad fiscal.
Algunos diputados niegan que sea imposible cobrar el impuesto de mejoría específica…
“En García se van a cobrar mil millones de pesos, ya están seguritos… y la obra costó 500 millones; ese no es pretexto”, dice el perredista Guillermo Gómez.
El panista Noé Torres Mata dice que ello es inexacto y hasta la fecha, no conoce un solo caso de obras de ese tipo, que hayan permitido cobrar una cantidad respetable por mejoría específica, o plusvalía.