.



La mera neta ...
por Manuel Garza | 20-11-2008

EL TIGRILLO LARRAZÁBAL QUIERE que el Comité Ejecutivo Nacional lo baje, así de fácil y de sencillo…
Que públicamente informen que no le van a permitir ingresar a la contienda interna por la candidatura del PAN a la gubernatura.

EL CEN QUIERE QUE LARRAZÁBAL baje por sus propios medios y diga que acaba de descubrir que tiene una chamba muy importante en Oaxaca, esquina con Tapachula y que se va para concluirla porque es vital para el país.
Ese es el forcejeo que actualmente se trae.

“EL TIGRILLO” TRAE MUCHOS compromisos con empresarios, con gente que ya le aportó… gente que le creyó; en esas condiciones no es una opción decir que se va, porque la verdad, no solamente quedaría mal, sino también en serio peligro.
No sea que alguno de los auspiciadores se enojase, con sobradísima razón.

SI JULIÁN HERNÁNDEZ NO QUIERE que se le vaya la candidatura a Ciudad Guadalupe, tendrá que actuar con inteligencia.
Allá en el Municipio pueden ocurrir ese tipo de cosas que den lugar a una situación que haga imposible la celebración de un proceso interno para elegir al abanderado.

¿CUÁLES SON ESAS CONDICIONES?… enfrentamiento, por ejemplo… una bronca durante una asamblea, desórdenes.
De llegar a darse, Pedro Garza Treviño no tendría siquiera que inscribirse, porque el panista mejor posicionado ante la ciudadanía, sería designado por el CEN.

SI LO DIGO, ES PORQUE EN GUADALUPE ya se está incubando esa posibilidad y comienzan a darse las condiciones previas.
Si Julián quiere verlo, podría librarse de la amenaza… una de tantas a las que deberá enfrentarse.

EL PANAL, POR LO PRONTO, TOMARÁ fuerza en los siguientes meses, sobre todo porque con la llegada de Chabelo Meza a la dirigencia estatal, los profes ya se pusieron a jalar.
Vienen asuntos muy interesantes y ciudadanos de alto impacto.

CADA VEZ SE VE MÁS DIFÍCIL QUE EL PANAL busque una alianza…
Sus perspectivas señalan que puede quedarse con cinco diputaciones locales… cuatro alcaldías rurales, entre ellas Santiago.

Y APRA ELLO, NO REQUERIRÁN DE ENTREGAR SUS VOTOS a ninguno de los grandes.
Por lo tanto, negociar con ellos y alcanzar un acuerdo para una cada vez más improbable alianza, es una carrera contra el reloj.