POR UNOS INSTANTES, DON VÍCTOR MARTÍNEZ dejó de ser el secretario de Vialidad y Tránsito de Monterrey.
Por unos cuantos minutos, le hicieron realidad una de las muchas amenazas y rumores que han vertido acerca de su salida de la corporación.
La cosa estuvo truculenta y cargada de suspenso.
Porque resulta, que la secretaria Ejecutiva del Municipio, Cintya Yánez logró por fin lo que muchos se habían propuesto: Convencer al Alcalde Madedito de que ya era hora de que Martínez se fuera de la corporación.
ADALBERTO MADERO ACEPTÓ que Víctor dejara la corporación, porque los medios de comunicación exigían su inmediata partida.
Además, como que se prestaba la situación debido a que en esos momentos, Madedito andaba corriendo gente en Desarrollo Urbano como parte de una respuesta a las denuncias por corrupción en contra de su equipo de trabajo.
POR LO TANTO, Y PARA TODO fin práctico, Víctor fue cesado, y mientras se le informaba sobre la determinación, alguien ordenó, o alguien se tomó la molestia de vaciarle la oficina.
Quienes vieron la cosa, aseguran que sacaron todo, toditito en cuestión de minutos y que no quedaba ni un legajo de don Víctor en el despacho.
PERO ENTONCES EL TODAVÍA secretario se movió con quien tenía que moverse, y dejó en claro que uno es el Alcalde electo y otro el Alcalde en funciones.
Fue con Memo Charas Blanco, y le advirtió que lo querían correr con malas artes y fea manera.
Y como Víctor es desde hace algunos meses parte del equipo más querido y compacto del Memo Charas, éste dio la orden de que los filders se echaran pa´atrás.
UN OFICIAL DE APELLIDO ALCOCER, muy cercano a Víctor, había sido el encargado de sacar todos los documentos y cajas del secretario, y fue el mismo a quien ordenaron que volviera a dejar todo como estaba.
Lo malo para el tal amigo Alcocer, fue que Víctor se enteró de ello y nomás regresó al cargo, y ordenó que lo corrieran.
ASÍ, VÍCTOR RECUPERÓ LA CHAMBA que por unos instantes le había sido arrebatada…