¡UY QUÉ BUENO QUE ya llegaron los federales para meter orden!, digo yo, pero no se crean, me late que la cosa no va a dar resultado.
O sea, que allá en Juárez (¿se acuerdan que les dije que allá estaba el principal reclutador del crimen organizado metido en la policía?) es buena onda que se lleven a los polis malandracos, pero eso no es todo.
El famoso teniente coronel andaba muy raro, lo que se dice raro, por eso lo están interrogando.
Pero con todo y eso, me late que no van a dar el resultado que esperan, o el que toda la racita de sol espera.
ES QUE MI PECHITO NO es bodega, pero por donde quiera que pasa el operativo, se topan con un oficial de Tránsito de cualquier municipio.
¿Y qué creen que hace el mordelón cuando los mira?
Agarra su Nextel y avisa a sus “jefes” por dónde van y para dónde ganan los del convoy.
Ya sabe, porque ya se lo dije, que ahora los malandracos reclutan a los agentes de Tránsito para que les avisen de todo, y los mordelones cumplen, a cambio de 900 fierros por quincena.
YO DIGO, QUE SI DEVERAS quieren dar resultado, que mañana mismo agarren a todos los mordelones de crucero que traigan Nextel y que se los recojan, por un lado que les chequen a dónde y con quién hablan.
¡Verá usted la cantidad de sorpresas que se llevarían!
Y eso no es nada, que les den una escarbadita a la feria que tienen, la casa en la que viven y los carros que manejan.
Ya verá que ninguno está amolado.
POR DE MIENTRITAS, SÉPANSE USTEDES que otra buena medida, fue arrumbar a la goma a los operadores de radio en la policía de Ciudad Guadalupe.
Allí también le estaban picando los ojos al Santo y jalaban con mensajes cifrados para los malitos.
Ahora tienen el control los de las fuerzas conjuntas, o sea, de los federales que dejan ir con ellos a los del Estado, con la condición de que no abran la boca y se paguen los tacuaches.
EN JUÁREZ TAMBIÉN ESTÁN tomando el control de las telecomunicaciones, y van a brincar sapos y culebras cuando salga a relucir lo metidos que estaban los criminales organizados.
Desde allá controlaban Guadalupe, Apodaca y Monterrey.
Y dicen que nadie se daba cuenta, quesque todo era tan secreto que nunca imaginaron que eso estuviera sucediendo.
¡Anda tú!