
¡Todo mundo quieto!
No es la dedicatoria de un mambo, no es el arribo de la persona festejada.
Es la irrupción impetuosa de un grupo de maleantes, armados, que llegaron a bordo de algún taxi y se dieron a la tarea de asaltar a los concurrentes.
Los asaltos cometidos en pleno festejo se han convertido en una plaga que los ciudadanos afrontan.
Muchos de estos delitos no se denuncian, por ello la Procuraduría no sabe, o no tiene datos precisos sobre el número y recurrencia de esta clase de ilícitos.
Pero una investigación de CRUCERO, ha ubicado esta clase de hechos en dos municipios de manera preferente: Ciudad Guadalupe y Monterrey.
El experto en Seguridad, y ex director operativo de la Policía Regia, Alejandro Zúñiga Alarcón, dice que lamentablemente, las redes sociales se convierten en un sitio ideal para que los maleantes escojan los sitios en donde asaltarán.
“Los muchachos anuncian sus fiestas, las anuncian por el Facebook y ese mensaje llega a miles de personas… los maleantes escogen aquellos sitios en los que se advierten que no habrá personas adultas.
“Nos hemos topado con asaltos llevados a cabo con armas de juguete… es lamentable que tengamos este nivel de poco respeto a la ley, cualquiera cree que puede obtener dinero fácil a través de esta actividad”, dice Zúñiga.
En algunos casos, los maleantes llegan al grado de efectuar un secuestro exprés… se llevan a varias personas a los cajeros a que saquen dinero y luego las devuelven.
Zúñiga hace una serie de recomendaciones…
1.- No hacer las fiestas en el jardín frontal de las casas, sino en los patios traseros, más difíciles de ubicar y cerrar el portón o las puertas de la casa de acceso principal.
2.- Tener control de acceso a la fiesta, es decir, establecer claves con llamadas a un solo celular, cuando alguien llega, y así se le puede abrir la puerta para entrar.
3.- De ser posible, contratar a dos o tres guardias privados por el evento para que ellos tengan a su cargo el control de entrada y vigilen los accesos, esto no es caro y además garantiza que los maleantes no atacarán, pues ellos siempre prefieren atacar en donde pueden dar el golpe y huir de inmediato.
4.- No correr las invitaciones a través de las redes sociales, sino personalmente, o por teléfono.
5.- Establecer claramente los horarios de llegada, y si los jóvenes o los familiares se acostumbran a llegar a tiempo, correrán menos riesgos.
6.- Cuando se trata de fiestas familiares, hacer el sacrificio y quedarse todos a dormir en la casa del anfitrión, para salir al otro día a casa, luego de un buen almuerzo, a sus domicilios.
7.- Cooperar entre todos los vecinos, es decir, ponerse de acuerdo y en la medida de lo posible, cerrar un tramo de la calle antes del sitio de la fiesta, para que nadie tenga acceso al lugar en vehículos, ello dificulta la acción de los maleantes, para esto se requiere reciprocidad, es decir, ayudarse los vecinos y aceptar las molestias.
CAPTURAN A UNOS
La Procuraduría de Justicia, presentó en la Policía Ministerial el pasado 5 de Marzo de 2011, a una banda que se dedicaba a atracar a los invitados a las fiestas, ellos son: Rogelio Santiago Rivera Ramírez, de 22 años; Uriel Navarro Espinoza, de 23; Víctor Iván Quiroz Valladares, de 21 años, y Emanuel Leopoldo Pérez López, de 21.
Ese grupo se dedicaba a realizar asaltos en fiestas realizadas en Guadalupe y San Nicolás.
Ellos se trasladaban en un Cavalier y un Honda Civic, para llegar a las fiestas y despojar a los invitados de cadenas, relojes, anillos, carteras, tarjetas de crédito y de tiendas departamentales, algunos documentos y pertenencias de los afectados les fueron encontrados en los autos que utilizaban, además de dos pistolas de juguete y cubrerostros, diez bolsas de mujer y aparatos de radiocomunicación de las víctimas.
Uno de los atracos fue el 14 de Septiembre de 2010 en la calle Tarahumara de la colonia Azteca, en Guadalupe; otro el 14 de Diciembre en la calle Torre de Marfil en la colonia Torremolinos, y el 5 de Marzo de 2011 en Bosques de Linda de Vista, en San Nicolás.
Los objetos obtenidos los empeñaban y además sacaron un préstamo en una Casa de Empeño, para hacer una fiesta y fueron astutos, no avisaron vía internet, ante el temor de que los fueran a atracar otras bandas.
La facilidad con que operaban, los hizo arriesgarse a perpetrar los atracos con armas de juguete.
Uno de ellos, Víctor Iván, reconoció que empezaron actuando al azar, pero luego escogían víctimas a través del Facebook, en donde había infinidad de eventos y solamente acudían como “amigos de los amigos de otros amigos¨, y como iban encapuchados, nadie parecía reconocerlos.
Su situación legal es difícil porque serán procesados por delincuencia organizada, lo cual pudiera dejarlos hasta 40 años en la cárcel.