Alguien se ha ganado un millón y medio de pesos, o quizá un poco más, en el gran negocio del robo y la recuperación de camionetas de lujo robadas.
El negocio es sencillo:
Las compañías aseguradoras otorgan un bono promedio de 5 mil pesos por auto recuperado, que les evita el pago total de la prima que puede llegar a cientos de miles de pesos por vehículo.
“Es sencillo”, dice Óscar Monjaraz, ejecutivo de una empresa aseguradora, “Entre más autos roben y recuperen, sube la cantidad de dinero que obtienen de las aseguradoras; la persona a la que le roban el carro simplemente hace la denuncia, y a los cinco o seis días le entregan de regreso la unidad”.
Si se recuperaron 300 autos (en realidad, en lo que va del año se han recuperado más de 500 de acuerdo con el informe de la Procuraduría), y con el pago promedio de 5 mil pesos por cada uno, los policías obtuvieron un millón y medio de pesos.
¿Entre quién se reparte?
Se supone que ese dinero se entrega a los policías que recuperaron el vehículo y se reparte en partes iguales, pero la cantidad es altísima para que se entregue nada más al escuadrón antirrobos.
Un viejo policía retirado, dice que la mecánica es sencilla…
“Mira, si los policías mañosos anduvieran en el robo de autos, como andaban los de la Regia, les toma mucho trabajo y es riesgoso para ellos abrir el carro, sacarlo, encenderlo y llevárselo… en cambio, con una pistolita es sencillo agarrar a una mujer, bajarla porque se asusta, ella cae en shock, ellos se llevan el carro y lo esconden.
“Al ratito lo sacan, lo encuentran y cobran el rescate… de esa manera el ciudadano al que le robaron se siente que la autoridad sí trabajó porque le regresaron su carro; la aseguradora se libra de un pago enorme y claro, los bandidos obtienen buenas ganancias sin que se les capture porque todo mundo queda tranquilo”, explica.
Este gran negocio tiene que mantenerse controlado, dice el ex jefe policíaco…
“Manejarlo de tal manera que no haya disparos, que todo sea el robo y el susto, pero dañar a una persona puede complicar las cosas”, manifiesta.
También la cantidad debe mantenerse bajo control y evitar que se dispare.
“Es un negocio redondo, la mafia que anda golpeada obtiene dinero fácil, los policías ganan… el problema es la percepción, la sensación de que todo anda muy mal y es peligroso andar en las calles”, manifiesta.
Por ello, recomienda que ante la amenaza de los asaltantes, simplemente entreguen el auto y hagan poco escándalo…
“Para que no vayan a chocar estos malvados, y así tres días o cuatro después le entregan su carro”.
La mayor prueba que el comandante dice que existe sobre esta mecánica, es que la camioneta que le robaron a una conductora de Televisa a mano armada, apareció pocas horas después
“Te digo, el escándalo no ayuda y Televisa ya estaba pegando el grito, orita ya están calladitos otra vez”.